29 jul. 2010

Nara




Nara no es más que un perro. No tiene la inteligencia de un ser humano y por ello no es consciente del significado real de la vida. No sabe que vivir no depende de ella…
Quizás, porque no puede poner su cerebro a razonar, Nara no entiende lo que le ocurre, ni por qué está sola. Se limita a vagar por el mundo, impasible a los ojos humanos que la miran, a veces, con desprecio. Se limita a buscar algo de comer entre los restos de basura. Se limita a cobijarse del duro frío de invierno. Se limita, pues, a sobrevivir…
La vida de Nara no siempre ha sido así, y ella tiene la capacidad de recordar que hubo un tiempo en el que fue feliz, aunque no entiende por qué esos días han desaparecido.
Si piensa en el pasado, puede recordar las caras humanas que la sonreían, las suaves manos que la acariciaban y las dulces voces que mimaban sus oídos, aunque no podía comprender el significado de aquellas palabras. Vienen a su memoria resquicios de una vida familiar, cuyos miembros, un día la aceptaron, y al otro se arrepintieron.
Nara camina sola, sin rumbo… Sus ojos reflejan tristeza, sus patas están cansadas, su pequeño corazón está roto…
Nadie sabe qué será de ella. La gente que la ve trotar por la calle, no se pregunta cuál será su futuro y cuál fue su pasado, solo algunos posan sus ojos en Nara y la miran con ternura, desando que le vaya bien.
Pero ella no sabe por qué tiene luchar, ni por qué tiene que seguir. Solo puede acurrucarse bajo la sombra de un portal caliente, cerrar los ojos, y soñar con aquellos días en los que había gente que la quería…





Dedicado a todos los perros abandonados que no han tenido otra oportunidad.

16 comentarios:

Silvia Meishi dijo...

La semana pasada estuve paseando por la web del Refugio, una protectora de animales de la que soy socia. Estuve viendo las fotos de los perrillos que, amablemente, recogen para intentar darlos en adopción. Esas imágenes me inspiraron para este pequeño relato.
Espero que os guste.

serpai dijo...

A mí me encanta tu relato!

Pena que las personas no entiendan que los animales no son juguetes. En tiempo de vacaciones los abandonos se acentuan... es muy triste que las personas procedan así...

Gracias por alertar las conciencias.

Te dejo saludos desde Argentina,

Sergio.

Silvia Meishi dijo...

Gracias Sergio. Como dices, mucha gente no entiende que los animales no son de usar y tirar.

Un fuerte abrazo

Pluma Roja dijo...

Nosotros tenemos una perrita Golden Retriever, es tan inteligente, que a veces pensamos que no es un animal irracional, es la perrita más comunicativa y habla con los ojos. Tu cuento me dejó algo triste, pero me gustó. Hace conciencia en las personas para que no abandonen a sus mascotas.

Saludos cordiales.

Silvia Meishi dijo...

Hola Pluma,

Cierto, es una historia amarga, pero desgraciadamente es el final más común.
Seguro que disfrutas mucho con tu perrita, son adorables.
Te deso que pases un feliz día. Un abrazo

Francis G. Vergara dijo...

Hay "personas" muy ingratas con los perros, no son
capaces de entender su sensibilidad, ni tienen conciencia de lo fieles que son.

Visitar los refugios donde tantos animales son abandonados nos dan una idea de la ingratitud de algunos seres humanos. Tu historia es conmovedora a la vez que didáctica, nadie debería abandonar ningún animal. Un abrazo.

Stefy Bambú dijo...

Hola silvita!! Jo, q triste, aunque esta claro q la vida actualmente es así, hay muchas personas ingratas. Me ha gustado tu relato, sobre todo sirve para concienciar a las personas. Un besote!!

Sir Bran dijo...

No apruebo el abandono.... en casi ninguna fase o terreno... celebro que haya defensión.
La vida es vida en todo tamaño y cualidad.
Si no somos capaces de mejorarla... al menos no vayamos en su contra.
Saludos.

Noesperesnada dijo...

Muy real y cruda crónica de los animales abandonados a la buena de Dios....

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Silvia; Nara solo es un jemplo de lo que de lo triste que es la vida, cuando falta el calor humano, cuando uno no es útil economicamente, cuando no es rentable. Lo vemos en nuestros mayores cuando no tiene propiedades, y cuando la paga de jubilación es corta. Se le apaga la luz de su sol y con ella, su sonrisa. La vida ya no vale nada si no se apoya en el dinero. Todos somos iguales, animales o personas, si no somos rentables, nos abandonan. Nos hemos convertido en seres sin corazón, sin sentimientos, sin valores, en nada.....
Amiga, un abrazo por compartir.
Jecego.

Marisa dijo...

Me uno a tu defensa de los
muchos perros que se abandonan,
sin tener en cuenta que ellos
no dudarían en dar la vida
por su amo.
Agradezco tu visita.

Besos

Jairo Andres Loaiza-Espinoza dijo...

Pues estos animalitos son algo tan preciado, ellos compartes nuestros problemas, estan ahi siempre para darnos su cariño, escucharnos aunque no recibamos un consejo, pero siemrpe estan dispuestos a todo... amor a los perros, ojala un dia no existan perros en la calle viviendo sin rumbo, ojala y todos podamos hacer algo por aquellos...

te deseo una excelente semana Silvia.

Un abrazo.

JALE

Silvia Meishi dijo...

Es cierto, Jale. No les importa darnos todo, mientras que nosotros somos capaces de abandonarlos.

Te deseo igualmente una feliz semana.

Un abrazo

serpai dijo...

Gracias Silvia por tus palabras en mi blog.

Alma y yo te lo agradecemos de corazón.

Te dejo saludos,

Sergio.

Victoria dijo...

Hola Silvia, Me ha gustado mucho tu relato y lo injustos que somos con los animales,quizas ellos no razonan pero tienen sentimientos. Un saludo´.

Silvia Meishi dijo...

Hola Victoria:

Gracias por dejar tu opinión. Sin duda, las personas tenemos mucho que aprender de los animales.

Un saludo