15 jun. 2011

La marioneta feliz




¿Qué significa ser libre? Se preguntaba Dafne, y con una dulce sonrisa en su rostro pensaba: Yo, soy libre.
Dafne vivía libre en un mundo hecho a su medida; un universo pequeño pero deliciosamente decorado con todo lo que ella podía necesitar: un árbol, una casita de color pastel, un río, una tienda de antigüedades… Y casi todos los días, recibía la visita de algún extraño viajero que la deleitaba con peculiares historias de las que ella siempre aprendía cosas nuevas.
Dafne vivía feliz en aquel minúsculo escenario.
Pero un día, en el que las pequeñas estrellas estaban a punto de asomarse, Dafne tuvo una visita inesperada. Se trataba de una de esas enormes personas que a veces asomaban sus cabezas para ver de cerca el pequeño mundo de Dafne. Una de esos seres que vigilaban los movimientos de la muchacha cuando esta salía de su casita de color pastel.
- Hola – dijo lo que parecía ser el rostro de una niña – Me llamo Marta.
- Hola, Marta. Yo soy Dafne –
La niña sonrió, pues no esperaba que la marioneta, a la que acababa de ver actuar, le contestase, moviendo unos pequeños labios pintados de color rojo.
- ¿Vives aquí? – preguntó la chiquilla, curiosa.
Dafne asintió ¿Dónde iba a vivir si no?
- ¿Y no te hacen daño esos hilos que cuelgan de tus manos y de tus pies?
La marioneta miró aquellos cables que siempre llevaba consigo. Se había acostumbrado a ellos y ya no los notaba. Eran parte de su cuerpo.
- A veces me tropiezo con ellos – reconoció – Pero me levanto en seguida.
La niña tocó los hilos de Dafne cuidadosamente, como si quisiera comprobar que de verdad no le hacían daño.
- Pero no eres libre. La gente te maneja como quiere y te lleva a donde quiere.
Aquella revelación dejó confundida a la marioneta. ¿No era libre? Claro que sí, siempre hacía lo que lo a ella le apetecía…
- Si cortases los hilos podrías hacer lo que quisieras.
Dafne se quedó pensativa. Por un momento, creyó ver como durante toda su vida una de esas enormes personas tiraba de sus cables moviendo su cuerpecillo a voluntad. ¿Era real? ¿Los que eran más grandes y poderosos que ella podían manejarla?
Miró sus manos, triste por aquel descubrimiento, y se sintió tonta por no haberse dado cuenta antes. Sin embargo, a pesar de saber que su vida no era más que la voluntad de otra persona más grande que ella, Dafne decidió no cortar sus hilos y seguir viviendo en el pequeño escenario de cartón, pues aquella vida era la única que conocía, y aquella “felicidad”, tal vez fingida, era lo único que tenía.

23 comentarios:

Alejandro Kreiner dijo...

Muchas veces nos creemos dueños de nuestras acciones y preferimos no dudar de nuestra presunta libertad.

Saludos.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Silvia; es verdad que hay muchas formas de vivir, lo descubrimos cada mañana, pero ¿como?, solo lo descubrimos cada noche...¿cuantas formas?, y sigue la incógnita, ¿será mejor hoy que ayer o que mañana?. Todos los días son diferente, y cada hombre es un mundo con diferentes pensares.
Conocí a un señor que cuando le contaban cosas imposibles, siempre contestaba: "más vale creerlo que averiguarlo". La marioneta ya se había creado una conciencia de si misma, y "pensó" (si pudo hacerlo), prefiero ser lo que soy que probar fortuna.
Amiga, un abrazo, tu tema es bueno para los curar el Alzheimer. Gracias por compartir.
Un abrazo. Jecego.

Francis G. Vergara dijo...

En mi caso, no creo en la libertad del hombre, somos marionetas que se mueven con el tira y afloja de las cuerdas de cuna y las distancias estelares, energías en el momento de nuestro nacimiento. Bailamos la música que los planetas nos designan, por cierto noche de eclipse...

Muy buena entrada, nos invita al eterno debate ancestral del libre alvedrio.

Patricia dijo...

¿qué significa ser libre? la marioneta ha elegido también...

la libertad es un don preciado, pero a veces no es fácil sobrellevarla y se declina por "lo viejo conocido y no lo bueno por conocer"

un texto que mueve a la reflexión, querida amiga, el tema de la libertad da para muchísimo!

un abrazo fuerte!

Silvia Meishi dijo...

Durante un viaje en tren de Madrid a Algeciras, pude leer parte del libro "Reacciona", escrito por varios autores e inspirado en el libro "Indignaos" de Stephane Hessel. Ya sabía que la sociedad en la que vivimos no es más que una manipulación: votamos a quien "ellos" quieren que votemos, nos conformamos con salarios y trabajos mediocres, se enriquecen a nuestra costa y nos entretienen con el consumismo. Nos hacen creer que somos libres.
Ya se intuía todo esto, pero este libro te abre un poco más los ojos y te hace pensar.
Me he inspirado en todo esto para escribir este relato.
Espero de corazón que todos abramos los ojos algún día y seamos capaces de cambiar todo lo que está sucediendo.

Un abrazo a todos

Marcos Callau dijo...

Qué bueno, Silvia, me ha encantado. Sentirse una marioneta no es solo cosa de títeres. Enhorabuena por este relato.

PD: Hoy nos hemos puesto deacuerdo para hablar de marionetas, títeres y guiñoles. Besos.

Pablo dijo...

Me gusta tu relato. Sobre la libertad se puede decir tantas cosas que no llegaríamos a ninguna conclusión. Solo que cuando la tenemos, hay que vivirla como tal: con total libertad.
Besos.

Pablo dijo...

Veo que no perdés tu sensibilidad para escribir, y me gusta. Este relato es formidable, los inventos de felicidad vale tanto como los verdaderos momentos de felicidad.
Besos.

Javier dijo...

Una metáfora real de la vida.
Así somos, sin duda, y así nos manejan.
No hay solución, si cortamos los hilos sería nuestra muerte biológica y si seguimos atados a ellos la verdadera libertad nunca nos mecerá.

Saludos.

ADELFA MARTIN dijo...

Es que la libertad depende de la ambiciòn personal, de los sueños y aspiraciones de cada quien. Totalmente libres puede ser libertinaje o hata egoismo, porque tal vez olvidarìamos la "sujeciones" a que nos sometemos por amor, por los hijos por ejemplo ¡cuantas cosas dejamos de hacer por ellos! Tal vez es mas que suficiente con saber que si podemos ser libres si asi lo deseamos, y que NO permitirìamos se nos obligue a pensar o actuar de esta o aquèlla forma, y que lo que hacemos, lo hacemos en total libertad...

muy interesante...

saludos

Jairo Andres Loaiza-Espinoza dijo...

Bello relato Silvia... realidad y ficcion, titeres y titireteros...

un abrazo amiga mia... feliz semana..

JALE

STEVE dijo...

precioso blog, buen gusto, muchos sentimientos......
enhorabuena
saluditos

MAJECARMU dijo...

Silvia,tu relato me llega directo como una interrogación...¿no estamos siendo manejados por el materialismo y todo lo que conlleva...?
Si,asi es.Es hora de reflexionar, sentir la inmensidad que nos llama y emprender con coraje nuestro destino.
Te dejo mi felicitación por tu profundo,sencillo y buen relato.
Mi abrazo grande siempre y feliz semana.
M.Jesús

Silvia Meishi dijo...

Comparto tu opinión, Mª Jesús. Deberíamos reflexionar sobre ello y abrir un poco los ojos.
Aprobecho para comentarte que no puedo dejar comentarios en tu blog (y en muchos otros)Me ocurre con los blogs en los que los comentarios están incrustados (sin ventana emergente) Creo que es un problema del navegador, pero he probado con varios ordenadores sin resultado. En fin... Espero que se solucione pronto...

Un abrazo

MAJECARMU dijo...

Silvia,prueba esto:
Cuando el sistema te pida correo y contraseña,justo al lado hay una ventanita con una "v"que pone "no cerrar sesión",quita la "v"de la ventanita.Esto desbloqueará el sistema y podrás entrar a todos los blogs en los que no puedes comentar.
Yo cambié el navegador,pero con otro ordenador hago lo que te he dicho y puedo entrar a todos los blogs.
Suerte y un abrazo grande.
M.Jesús

claire christinel dijo...

Very interesting story and image. Well done! Thanks for your visit and comment Silvia.

Silvia Meishi dijo...

M.Jesús, funcionó!! Gracias por el consejo.

Silvia Meishi dijo...

Thanks Claire. I'm glad you can read the stories now. It means that the translator works!.

Ángel Isidro dijo...

Silvia, la marioneta feliz" es una
verdad que vemos tos alguna vez
pero tu ingenio ha sido capaz de
derle vida y sentido a una cosa
tan sencilla como una muñeca de cartón manejada por unos hilos.
Gracias, y besos...
Ángel.

Karu dijo...

Me gusto mucho tu entrada, beso grande, espero leerte mas seguido!

El Escritor dijo...

Mmmm...me dejaste pensando...


Obvio que volveré.

El Escritor dijo...

Hablando de la libertad.

Me gustó.

Seguiré entrando.

Saludos!

Stefy Bambú dijo...

Precioso y duro. el conformismo y la credulidad por bandera... Ya sabes que pienso igual, nos creemos grandes, independientes y libres, pero solo somos esclavos de un sistema que por desgracia creamos nosotros. muy bien escrito!!