22 abr. 2013

La culpa

Claude Monet
 
Las sombras se cernían sobre su cuerpo. Intentaban agarrarle, sucumbirle, hacerle temblar de miedo… Pero la luz, aún se abría paso entre las ánimas negras.
-¡Basta! – Exclamó Deméter, revolviéndose entre los oscuros brazos que lo aprisionaban
– Aún no he sido juzgado.  
Las sombras se rieron, parecían burlarse de sus palabras.
-Solo tú mismo puedes juzgarte. – susurró una de ellas.
Deméter consiguió zafarse de sus opresores, y en un arrebato de valentía, se enfrentó a ellos.
-Entonces me declaro inocente – sentenció.
-Pero sabes que no lo eres,  y por eso te sientes culpable…Por eso existimos nosotras.
Deméter hundió la cara en sus manos. Los remordimientos que sentía eran demasiado fuertes, demasiado intensos. Nunca lograría escapar de la culpa.
Las sombras, aprovechando su debilidad, se abalanzaron sobre él y se lo llevaron a un lugar del nunca podría salir: el remordimiento de su conciencia.



 

3 comentarios:

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Excelente relato mi querida Silvia. Te dejo un poema de rema similar que espero que te guste.

RECOMIENZA
(Copla de pie quebrado)
Con vivir la vida entera
como Dios quiera que sea,
es prudente.
Pero si te desespera
es que pasas por atea,
aparente.

En la mañana despiertas
con tu alma tan enfrentada,
que te mueres.
Con las ventanas abiertas
y la mirada extraviada,
ves cómo eres.

Si la conciencia te acusa,
responde con tu ternura
sin vergüenza,
Perdónate muy bien y usa,
al Hombre que en su hermosura
Recomienza.

Autor Sor.Cecilia Codina Masachs

Con ternura te dejo un beso
Sor.Cecilia

MAJECARMU dijo...

Silvia,tu relato es muy bueno,amiga...A veces nuestro peor juez es nuestra misma conciencia,que acusa y no perdona...Aunque no siempre es así,hay personas,que parecen no tener conciencia,se aprovechan de los demás y comenten injusticias y delitos imperdonables...
Mi felicitación por la intensidad y las imágenes plásticas que nos dejas.
Mi abrazo grande y feliz jueves,SILVIA.
M.Jesús

profetabar dijo...

Hay armonía entre cuadro y palabras, la intensidad de la imagen se reflejan en la profundidad del texto.

Saludos, yo también me llamo Silvia.