12 feb. 2014

Existir



Desde el vacío más profundo del universo,
Una pequeña estrella nos mira cauta,
Se ríe de nuestra ignorancia,
Llora por nuestra fatalidad,
Pues ella sabe, conoce, cual es la verdad.

Desde el punto más lejano del firmamento,
Una galaxia se expande con calma,
Con brazos estelares nos abraza,
Mientras se burla de nuestra ingenuidad,
Pues ella sabe, conoce, donde está la claridad.

Y en algún lugar de nuestro cielo incierto,
Se pregunta el hombre cuál es la realidad,
Pues incapaz de hallar una contestación,
No puede más que caminar al azar,
No puede más que dejar de pensar,

¿Qué significa existir?
¿Qué significa vivir?
¿Qué significa, entonces, morir?

Desde el espacio más alejado de nuestra constelación,
Un naciente sol nos mira con atención,
No se ríe de nuestra amnesia
Nos se burla de nuestra inconsciencia,
Solo nos observa sabiendo cuál es nuestra próxima estación


7 comentarios:

Silvia Meishi dijo...

Pessoa hablaba mucho sobre la existencia en sus poemas. Son para pararse a pensar...
Aquí dejo un "intento de poesía" que escribí al releer algunos de estos poemas.

Ángel-Isidro dijo...

Hola Silvia, Siempre me acuerdo y
ahora me sorprendes con tu no
intento, si no real poesía. No soy
el más indicado para darte leccion
alguna aunque haga versos, pero me
gusta y te felicito.
Gracias por verte de nuevo.
Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

Son las eternas preguntas que nos hacemos, para llegar a la conclusión
cual es la próxima estación.

Aunque he de decirte que "existir" es un concepto de tomar muy en cuenta y desmenuzar, porque existir va muy ligado a vivir.

Besos Silvita, encantada de pasar por espacio aunque sea muy de repente. Me alegro de leerte.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Silvia,me alegro verte de nuevo,amiga...Nos dejas un poema muy sabio y misterioso...El universo nos intuye y sabe,que no sabemos nada, que esperamos y soñamos llenos de esperanza con futuros felices y sueños realizados...Mientras el sol, nos acuna,nos impulsa y nos anima a seguir adelante...Muy bonito e inspirador,amiga de letras.
Mi felicitación y mi abrazo inmenso por tu buen hacer.
M.Jesús

Emiliano montero vendrell dijo...

Mira que le he dado vueltas, me encanta el poema… Un abrazo

Emiliano montero vendrell dijo...

Ya sabes que no me conformo con decir, bello poema, te has currado a Pessoa.......................

Nacemos con la sabiduría de la naturaleza, con el tiempo, esta nos fue dotando de inteligencia y de dudas, de las dudas nuestra ignorancia, nuestras eternas cuestiones nos hacen evolucionar. La luz de esa estrella lejana, tan solo es luz, un guiño de nuestra efímera existencia, el tiempo sabe que desapareció, pero nosotros seguimos observándola, su luz nos encandila, nos despista, pues en esa lejanía solo queda el vació de nuestra ignorancia.
Amorosos brazos nos rodean, nos consuela tanta belleza, juega con nuestro precario aprendizaje, parecemos sabios con respecto al resto de la creación, nos cuestiona, besando nuestra frente, donde más despierta que nunca habita nuestra ingenuidad. Porque es cierto, que al final de nuestro viaje y solo al final hay algo de claridad.
He aquí al hombre solo, in finísima parte de este universo.
Ensimismado, se siente solo y único, imperfecto. Con su eterna duda.
Nacer para existir, existir para poder vivir y vivir para saber que la segunda verdad más absoluta es morir. Y en ese corto espacio intentar ser feliz, para luego regresar al origen, ser estrella y por fin luz.
El sol que nace cada mañana, en el vasto y frío espacio, nos observa desde el principio, llego antes que nosotros, y algo después que la galaxia, esta en su abrazo nos acoge en su conjunto, dejando pasar esa luz extinta, que la vio nacer. El sol más cercano no se equivoca, es paciente, consciente de nuestro torpe aprendizaje, testigo de nuestra fragilidad, de ahí la amnesia para poder sobrevivir, testigo mudo de nuestro paso, espera paciente al último de la especie en desaparecer. Paciente espera al que ha de reinar en nuestra eterna ausencia. ¿Existir, vivir, morir?... Tan solo el azar nos puso aquí

Marcos Callau dijo...

Nos observan astros repletos de la sabiduría que le falta al ser humano. Inquietante poema, Silvia y un placer volver a leerte. Abrazos.